Nació el 20 de febrero de 1906, en la localidad de Arraiján, ciudad ubicada al oeste de la capital. Toda su vida se desenvolvió en su querido pueblo natal. Falleció en Arraiján en 1992.
Desde temprana edad desempeñó cargos públicos. En 1921 al terminar sus estudios primarios fue nombrado Secretario del Juzgado y del Concejo. En 1931 fue nombrado Juez, puesto que mantuvo hasta 1941.
A los dieciséis años comenzó a colaborar en periódicos y revistas, con cuentos y poemas. Sus primeros versos vieron la luz pública en 1922, en el Diario de Panamá. En 1949 obtuvo mención de honor en el Concurso Miró, con un libro de poemas. La revista "TODAMÉRICA", que dirigía en la Habana Tancredo Pinochet, publicó su cuento "Identidad", con una nota marginal que apuntaba el enaltecedor hecho de que era el "primer cuento de autor hispanoamericano que ha ganado el derecho de aparecer en nuestras páginas". Publicó algunos cuentos, en la revista "Carteles". Gano el "Premio Santiago Álvarez" de Matanzas Cuba, por su libro Prisma. Fue miembro de la Sociedad de Escritores y Artistas hispano americanos de La Habana (Cuba).
¿Cuál considera usted que es su título más representativo o su mejor logro, hasta el momento?
Como dije anteriormente, los títulos se los sugieren a uno las lecturas y muchas veces ese título no se ajusta al contenido.
Así tengo Iris, que se supone una variación de colores, lo mismo que Prisma y Caracol, que debe ser tema del mar y está formado por poemas de diversa índole. En el libro Tierra íntima sí hay un haz de relatos relacionados con el ambiente conocido.
¿Por qué la poesía es el género más cultivado entre nosotros?
La poesía es el género literario más cultivado entre nosotros porque ella no necesita más que un leve soplo de inspiración sobre un caso vivido o soñado sobre el amor, el dolor, un acto social o patriótico, para producirse, aunque el desarrollo del tema sólo satisfaga la fantasía del autor. No necesita ella, a veces, de muchos conocimientos y así tenemos a poetas populares, analfabetas a veces, que producen coplas y décimas admirables. La constante producción de esos aedas, si se relaciona sobre todo con las reglas del arte, les produce buenos logros en la poética.
Muy distinto es el caso de las otras producciones literarias como la novela o el cuento, donde las normas son más rígidas y requieren más dedicación.
Lucas Bárcena, en el libro: Letra Viva
Cuestionario para escritores
Por Dimas Lidio Pitty
Es poco conocido en Chiriquí y me permito presentarlo a quienes gustan de saborear un buen vino o aspirar aromas de flores selectas. En este caso el vino es de dioses y las flores de Olimpo.
Lucas Bárcena, tiene sello de poeta auténtico. La influencia inedulible de la hora no ha deformado su poesía como sucede muchas veces cuando bardos novedosos retuercen el pensamiento para extraer el verso – cual si exprimiera naranjas para extraer el vino – sin que haya pensado antes por el fuego de la inspiración. La chispa divina palpita en cada verso de Bárcena y es color y música y perfume.
El ritmo interior, como el extenso, vibra en su poesía y se hace carne viva como en las líneas de una estatua helena.
Cuándo leo a Bárcena evoco en sus romances al malogrado García Lorca… Hermanos en “La divina locura” sienten ambos la emoción de la vida, ora en el campo, y en la ciudad; en el dolor o en el goce, y cada fasceta es prisma purísima para sus espíritus que ostenta más allá de las nubes, más allá de los astros.
Lucas Bárcena. Por María Olimpia de Obaldía
|
|