|
|
|
La he visto amanecer en los manglares
en busca de las conchas enlutadas;
también por las sabanas calcinadas
segando arroz, con golpes regulares.
|
|
La vi encorvarse bajo las brazadas
de leña seca, allende los palmares;
la vi trazar los signos seculares
con manos fuertes, por el sol doradas.
|
|
La vi peinar la negra cabellera
del hijo triste que el destino afina
para el rudo camino que le espera.
|
|
Duro es el pan donde el dolor domina:
tan sólo es fresco y claro en la pradera
el amor de la madre campesina...
|
Primer Premio del Concurso Nacional
de Poesías a la Madre
Auspiciado por el Club de Leones de Panamá
Diciembre 8, de 1969
|