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I
En la ilustradísima sinagoga de la esquina
llueven santificados alacranes.
El sordo silencio de las esfinges clericales
contempla la epidermis del mendigo
como una pupila seca o un tuerto ojo.
II
El avión de la Pan American
trae legajos de papeles diplomáticos:
se presumen sean racimos de soles
para derramar con ternura
sobre el continente americano.
Un emisario de la ONU viaja clandestino
(es el hálito de paz de la medusa)
El micrófono deja escuchar
el estruendo del político,
y un rictus de amargura
se dibuja en los hastiados rostros.
III
El profesor de retórica
esgrime la palabra oscura:
el erudito de cátedra
predica la superioridad del religioso tema
sobre la ciencia moral y atea.
La radio golpea las “ideas subversivas”:
la Democracia llega en un cable de la UPI.
IV
Al son de un jazz
hace cabriolas un racista bostoniano
entre L.S.D. y marihuana
Un psicólogo predica el amor sexual
en cualquier parte: hasta en la letrina.
El pentágono dice que es agitación de comunistas. |