|
|
|
Para Eliseo Echévez
|
|
Parque "Santa Ana"! Carrosel antiguo,
deliciosa rueda de la distracción.
Te recuerdo tanto ¡tánto! que atestiguo
que soy una rama, de tu ramazón.
|
|
Tu figura, necio, maltraté irritado
sin que te inmutases por mi proceder.
Estoicismo santo que ha vigorizado
esta tolerancia de mi padecer.
|
|
Parque Santa Ana! Lírica bandeja
donde exhibe el pobre su penalidad.
Cromo de tertulias donde se festeja,
donde se moteja, sin perplejidad.
|
|
En las noches danza sobre tu corona,
visitante, el viento, con nervioso son.
Y un susurro grave, como de persona,
va surgiendo entonces de tu floración.
|
|
Empaparon lobos tu sencilla frente
en la sangre núbil de Ferdín Jaén.
Les miró la torre, resignadamente,
resignado, el cielo, les miró también.
|
|
Parque Santa Ana. Circular y craso,
eres fuerte abrazo de mi Panamá.
En sus calles --cintas de potente lazo--
la ciudad tu imagen ostentando está.
|
|
Te venero mucho! No hay en la mañana
--que madruga a verte-- mi veneración.
Es que soy tu amigo, Parque Santa Ana.
Más que amigo: rama, de tu ramazón.
|
Del libro: La Canción del Pueblo. 1939.
|