|
|
|
Por la tarde en silencio
la carretera pasa.
Abre la boca el tedio;
se imagina la gloria
de estar en el mar
como copa del alma.
|
|
Una cigarra suena
persistente y fina,
sus giros musicales destejiendo
entre límites fieles.
|
|
Luego una mujer
hacia la quebrada camina
y desde la ventana
unos ojos la siguen,
enlazándola a las cosas
que el interés destaca.
|
|
Los ojos miran y miran
en la tarde en silencio.
|
Del libro: Imágenes del Tiempo. 1968.
|