 |
|
|
|
|
|
|
|
Sigue tirando piedras salvajes
a la luna,
corriendo, gritando, maldiciendo;
hombre tendrás que ser,
y, al final, partir...
|
|
Hablar de Dios con ese tono
__y dices que no existe!__;
hablar de pájaros que migran
de un cielo a otro sin prisa o pausa,
sin temblor ni pena;
hablar de flores misteriosas
buscadas con tesón en cada esquina;
nada de estas cosas que haces o que dices
lograrán cambiar la certidumbre
que te acosa cuando duermes,
y el pecho como un nido tiembla
y al filo del alba se estremece
con temblor desconocido.
|
|
Hablar de Dios, de flores o de pájaros,
nada, nada ha de ayudarte;
hombre tendrás que ser,
y, al final, partir...
|
Del libro: Imágenes del Tiempo. 1968.
|
|
|
|
|
|
 |