|
|
|
Ah! Mi verso, mi verso es la huella que deja
este mal del espíritu que se llama soñar.
En mi psiquis se agita como implume polluelo
que agitara las alas anhelando volar.
|
|
Este mal de tristeza… ¡Ya no tiene remedio!
Es un crónico mal!
Siento que se aniquila mi cerebro
ya de tanto soñar...!
|
|
Mi cerebro está enfermo, muy enfermo:
Ese mal de Rubén es mi único mal:
Esa "camisa férrea de mil puntas cruentas
que llevo dentro el alma" para siempre jamás!
|
1923
Del libro: Poesías Líricas, Las Visiones del Sendero
|